Elecciones en Estados Unidos 2020
01 de sept de 2020 | Gustavo I. Rodríguez Muñoz
Han pasado casi cuatro años desde que la gran sorpresa de un Trump como presidente sacudió los titulares de todo el mundo. En cierto sentido parece que hemos aprendido la lección; digo aprendido porque cada vez es más complicado mantenernos desvinculados de eventos que suceden incluso en el otro extremo del planeta; digo esto con reservas, pues no basta con decir que todos somos parte del mismo mundo, ciertamente nos diferencian otra serie de hechos, pero no hablaremos de esto en esta ocasión. El país norteamericano una vez más tendrá elecciones importantes en poco más de dos meses y todos estamos ansiosos.
¿Y qué hemos aprendido? En primer lugar, a esperar sorpresas, esto funciona para bien y para mal. En el 2016, resultó una gran sorpresa la victoria de Trump, Clinton había logrado ganar el voto popular, pero sabemos que Estados Unidos juega con sus propias reglas y un sistema de un Colegio Electoral decidió que Donald Trump sería el jefe del ejecutivo. En segundo lugar, hemos aprendido que el voto importa, y mucho, esta vez parece que una base electoral más grande podría dar mejores números y posibilidades al rival demócrata, Biden; ex-vicepresidente de Obama y político en Estados Unidos desde los setenta. En tercer lugar, podemos ver una población enfadada y ciertamente cansada de un gobierno como el de Trump, sin embargo, no podemos hablar de la mayoría, ya que incluso en el mejor de los cálculos, estoy hablando de moderados y académicos que representan, aun así, una minoría con respecto a la base de un Donald Trump. Finalmente podemos ver mayor atención al involucramiento de extranjeros en las elecciones, estoy hablando del sonado caso de la trama rusa, en la que incluso el presidente ruso Vladimir Putin, ya ha dicho abiertamente que efectivamente estuvo involucrado en el desprestigio de la campaña de Clinton, sin embargo, sabemos que esto acabó con la disolución de los cargos contra Trump por falta de pruebas y bueno, no espero que el presidente ruso sea arrestado en un corto plazo.
Ciertamente estamos en una coyuntura que se ha venido con fuerza por la pandemia del covid-19; grandes demostraciones de intolerancia racista desde ambas partes, una serie de juegos políticos alrededor del mundo y una recesión que no mejora las condiciones para el juego electoral de este año en los Estados Unidos. Se me pueden pasar cosas por alto, sin embargo, las variables están ya actuando independientemente de lo que pueda poner en papel. En dos meses nos podremos sentar y dedicar a ser sorprendidos, bien por una victoria de Trump o su derrota, ambos casos nos darán material del que hablar. Algo es seguro, no podemos adelantarnos, el clima político es estocástico, y solo en el momento en el que se haga el anuncio, nos llegará el tan esperado respiro, o no.
